Nuevo artículo de Chiqui Barros, entrenador del Bembibre (LF-2)
Una vez repasado el apartado ofensivo esencial en la formación del joven jugador, no queda otra que pasar a la actividad que, sin ningún género de duda, menos gusta a los jugadores: La defensa. Sin embargo, deben comprender, desde que se inician en el juego del baloncesto, que, sin una buena capacidad defensiva, sin ser buenos jugadores en la parte trasera del campo, difícilmente podrán alcanzar el máximo de sus posibilidades por muy buenos que sean en ataque, condición necesaria pero no suficiente. Si hemos comenzado por la metodología de la enseñanza de los fundamentos y principios ofensivos, es porque así debe ser por la obligación de familiarizarse con la herramienta del juego-la pelota- junto con la mayor dificultad de su correcto aprendizaje así como la necesidad de disponer de más tiempo para que todo se vaya consolidando en una evolución correcta y lógica.
Pero ahora aparece, en un juego de asociación pero, a la vez, de oposición, la defensa como factor clave en el juego. El baloncesto es un deporte en que la defensa debe servir para atacar, tanto desde su filosofía-“NO NOS DEFENDEMOS, ATACAMOS AL ATAQUE RIVAL”-como desde el principio de que una vez recuperada la pelota, la queremos para llegar pronto, rápido, con orden y ventaja, al aro del rival mediante el contraataque o el juego en movimiento.
Esa es la primera enseñanza a dar, defendemos para atacar y, por eso, es importante hacerlo bien. A partir de ahí, comenzar trabajando una correcta posición básica defensiva-tanto en lado fuerte, ya sea defendiendo el balón o la línea de pase, como en el lado de ayuda, situación esta última que se entrena poco y muy mal y que suele acarrear múltiples errores individuales que terminan siendo colectivos y cuestan muchas canastas-, las fintas defensivas-cómo, cuándo y dónde-, los desplazamientos defensivos, la defensa de los cortes y de las puertas-atrás, la comunicación-SIN HABLAR ES IMPOSIBLE DEFENDER BIEN. NINGÚN EQUIPO MUDO ES BUENO EN DEFENSA-, el bloqueo de rebote-esencial, pero que no se entrena aunque luego en el partido se escucha decir “bloquea el rebote”-, el uso del cuerpo y de las manos, las diferencias entre lado fuerte y lado de ayuda, el 1x1-estático y en movimiento-como concepto supremo y casi sagrado… para desde ahí ir poco a poco, y de acuerdo con la edad, nivel y progresión del jugador, introduciendo conceptos más tácticos y de toma de decisiones como la defensa de los diferentes tipos de bloqueos, las situaciones de 2x1, las trampas defensivas, la transición defensiva, las ideas y principios defensivos zonales… en fin una gran variedad de situaciones de un mundo que resulta fascinante por su riqueza y porque puede llegar a sacar lo mejor del talento mental y físico del jugador.
Además, y para acabar, la defensa fortalece al grupo, permite participar a todos y hace que cada jugador termine siendo más competitivo porque cuanto mejor sea el nivel defensivo, lógicamente, y por pura necesidad, mejor habrá de ser el ofensivo.
Seguiremos cada semana con cosas que espero sean de vuestro interés. Saludos y, como siempre, nos vemos en los pabellones.
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