“Buscando en el baúl de los recuerdos, cualquier tiempo pasado nos parece mejor”. De esta manera Karina deleitaba a la sociedad española hace unos añitos y de este modo toca empezar el 2012. Me he quedado con una frase grabada en el subconsciente cuando leí la crónica del partido ante el Alondras en la web del Racing y es la de año nuevo, vida nueva. Esta tiene que ser la mentalidad del Racing, cambiar el chip y demostrar la calidad que se le presupone a un equipo que no acaba de dar su rendimiento óptimo. Isidro Silveira lo dijo muy claro en la junta general de accionistas: “nadie entiende lo que le pasa al Racing”. Y es que es inexplicable. Estamos hablando probablemente de una de las mejores plantillas de la tercera división, pero que no acaba de carburar. Las sensaciones hasta ahora no son las idóneas a pesar de los esfuerzos de Aira en este momento y Stili a comienzos de temporada. El berciano no ha mejorado los números que presentaba Stili, lo que me hace pensar que el problema no estaba en la metodología empleada.
¿Qué falla en el Racing? Buena pregunta. No me gusta el tema de la ansiedad, me parece una excusa poco acertada cuando en España estamos pasándolo muy mal con unas cifras de paro que sangran a la vista. Esas familias cuyos ingresos se limitan al subsidio del paro a pesar de querer trabajar pero que no les dan empleo si que tienen que sentir ansiedad. Se han quedado demasiados puntos que parecen insignificantes por el camino, campos en los que había que puntuar y equipos que se han marchado vivos de A Malata con total merecimiento. Un claro ejemplo: Negreira. El Racing se adelantó con un gol de Rafa Mella cuando aún estábamos sentándonos en nuestros asientos y, sin embargo, hubo que implorar a los santos para quedarnos con un punto que sabe a nada. Aquí empieza probablemente el problema del Racing. El mal inicio de liga lastra la moral de los jugadores que tienen que ser capaces de sobreponerse a esta circunstancia.
No obstante, no soy pesimista de cara al futuro. Las palabras de hoy de Fran Beade en La Voz de Galicia constatan con mi sentir. Soy optimista. Este equipo está hecho para ascender aunque quizás sin pretemporada (recordemos la llegada tardía de Elvis, Cabanillas o antes Pedro García y Ernesto) y el parón navideño (más largo que el resto para tratar de relajar “el coco”) debe ser un punto de inflexión, un “año nuevo, vida nueva” como hablábamos al principio. Si a todo esto le sumamos que el estado físico tiene que notarse especialmente en este segundo tramo de la competición el cóctel solo puede ser remontar. No sé si quizás los (12+1) puntos son demasiados, pero sin duda empieza otra liga. No seamos cómplices de mirar al pasado, no miremos en el baúl de los recuerdos para ver que cualquier tiempo pasado fue mejor, sino que nos debemos convertir en autores de nuestro propio presente, un presente tiene que ser sinónimo de remontada. Racing, you´ll never walk alone!
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